12 may. 2009

Todos soportamos, pero diferentes cosas, de diferentes formas y maneras, algunos soportan desde su infancia, otros les toca mas adelante, pero todos en algun momento de nuestras vidas soportamos algo insoportable, aunque suene totalmente absurdo, es asi. En la infancia no te das cuenta lo que llegas a soportar, las DIFERENCIAS, que en ese momento son simplemente actitudes, o situaciones simples, pero que en la adolescencia llegan a afectar y creanme que demasiado en algunas ocaciones. En la adolescencia se vuelve insoportable soportar cosas tan simples, que a la vez para los adolescentes es algo muy complejo, como las peleas familiares, o las discusiones con tu novio/a. Cuando llega la vejez por decirlo de alguna forma, te liberas de las ocupaciones, porque la cabeza trabaja menos. Pero a lo que queria llegar es que ya sea en la infancia, en la adolescencia, o en la vejez soportar una ausencia es INSOPORTABLE.
Hoy en día la gente no lee mucho.. prefiere todo lo 'rápido', (por eso mismo dudo que esten leyendo esto).Solo quiero aclarar, que esta es una página más, como un millón de blogs que se crean a diario... pero la gente no entiende que a veces se necesita un espacio para descargarse: si, escribir sinceramente me descarga (como seguramente a muchos).En este blog escribo las cosas que diariamente me tocan afrontar; los delirios de otra adolescente más. Y acá estoy otra vez sentada, a punto de oprimir el botón de "upload" pero lo único que logro llenar en el espacio vacío, son un par de renglones que no llegan a nada; como mi vida.Cada vez hay más vacío, y ¿Qué nos queda entonces? Más vacío. Más vacío. Y ¿después del vacío?
Ah, sí.. me olvidé, más vacío.
A medida que pasa el tiempo, te das cuenta de cómo van cambiando las cosas. El día de hoy, ya no crees lo mismo que pensabas ayer. Lo que sentís hoy, es diferente a lo que sentiste tiempo atrás. Las personas que quisiste, o creíste hacerlo ahora pasan a ser parte de tus recuerdos, y todos esos 'te quiero', 'sos el amor de mi vida', te das cuenta que no son cierto. ¿A cuántos se los dijiste, y pensaste que era la persona indicada? Sí, fueron muchos quizás, y sí, te equivocaste. Porque el día de hoy te diste cuenta de que esa persona que creíste querer, ya no está, que la persona que pensabas que era el amor de tu vida, ya ni siquiera se te cruza por la cabeza. Y es que las personas cambian, el tiempo avanza, los sentimientos varían y cada día, con cada cosa que te pasa aprendes algo, que influye en tu manera de ver la vida. ¿Cuántas veces sentiste que se te venía el mundo abajo porque la persona que creías amar se iba de tu vida? ¿Qué hiciste? Lloraste, pataleaste, sufriste, te amargaste. Pero el tiempo pasó, y poco a poco la herida sanó. Conociste a otra persona que te devolvió la alegría, la esperanza, la ilusión y ese sentimiento que tanto querías enterrar, renació. Volviste a sentirte con vida, volviste a creer en el amor. Pero ya no era la misma persona, era otra. Y pudiste decir de nuevo, 'te quiero mi amor'.¡Qué irónica es la vida! Muchas veces nos tropezamos y nos golpeamos tan fuerte que quedamos inconscientes. Pensamos que ya nada tiene sentido, el motor de vida se apaga, te viene el desgano, la rabia, la impotencia, la desilusión y la decepción. Juras no volverte a enamorar. Empiezas a desconfiar, empiezas por jugar y pasarla bien, pero luego la ruleta de la vida te pone a otra persona que te devuelve todo eso que te quitaron tiempo atrás y el ciclo se repite.